Publicidad:
La Coctelera
5

Calvin y yo o.... Calvin y Hobbes y yo

Bueno hoy creo que al fin termine de chiflarme, no sé por qué hago lo que hago pero siento la total necesidad de hacerlo, cuando llegue a casa tenía muchas ganas de ponerme a trabajar en Fobia (a ver si lo término de una vez por todas), pero me di cuenta que no es lo único inconcluso así que me pongo a trabajar en eso, a cumplir promesas, a cerrar círculos estando en esas me reencuentro con Calvin y sus ocurrencias, y sigo sin entender por qué hago lo que hago, pero también ese personaje ficticio me da fuerzas para continuar.

Calvin es un personaje que creo me define muy bien o definía, empezando por el hecho de que es un niño (yo y mi incipiente complejo de Pedro Pan), pero no es un niño cualquiera, es un niño mimado, caprichoso, inteligente, egocéntrico, imaginativo, paranoico, espontaneo, inocente (siii también es inocente!!!!), solitario, curioso y sobretodo ensimismado.

Calvin al igual que yo tiene muchos mundos, bueno yo solía tenerlos de niño y continuaba teniéndolos de más grandecito, pero se han ido perdiendo han ido desapareciendo y con ellos se van parte importante de mi (algo similar a lo que le ocurrió a Bastian el personaje principal de la historia interminable) pero ya no tengo las fuerzas o la voluntad de crear mundos a mi antojo como lo hace Calvin, pero esto me hace pensar en que es algo inminente después de todo en el mundo real Calvin crecería y su universo de múltiples mundos y héroes encarnados por el mismo pronto desaparecerían ante la mirada expectante de un Hobbes desvaneciente, que quedara enterrado en lo más profundo del alma de Calvin el posible final de esa historia El Club de la pelea (acá dejo el link a una muy brillante y paranoica comparación entre Calvin y Hobbes y El club de la pelea) , pero bien yo no soy ni un Tyler Durden ni un Jack, y no tengo una Marla Singers (ni aspiro tenerla), es decir soy un Calvin sin Hobbes y sin Susie Derkings por esa razón el final de mi historia no será con el derrumbe de algún edificio de alguna corporación provocado por mi y ante mis ojos mientras abrazo a la persona que amo, (bueno ojala y por lo menos esa última parte se si se incluyera).

La pregunta es ¿existe alguna manera de que en este mundo Calvin y Hobbes siempre estén juntos?, o ¿definitivamente para tal cometido se requiere de otro mundo?, no se por lo pronto me conformo con recuperar algo de la paranoia perdida y espero seguir teniendo el valor de dejar que las cosas fluyan, de observar paciente, analítico, reservado y algo resignado desde mi mundo, sin presionar ni forzar; aunque hoy por poco no lo logro y es esa quizás la prueba de fuego, ¿Que es lo que estoy dispuesto a dejar ir?, ¿Qué es lo quiero conservar?, ¿Qué es lo que debo dejar ir? Y ¿Qué es lo que debo conservar?, si logro ser el de antes sé que la respuesta vendrá a mí y todo tendrá una fácil solución, si no lo logro no se.... a ese JuPaBaTo no lo conozco.

2

JuPaBato busca a JuPaBaTo


En los últimos días de mi existencia (la cual no es muy larga por cierto) me he dado cuenta de algunas cosas importantes que han afectado de manera sustancial muchos aspectos de mi vida, una de ellas quizás la más importante es el hecho de que he dejado de ser un niño (siiiii yo se que físicamente hace mucho deje de serlo pero me refiero al tan aclamado niño interno), con la perdida de este aspecto fundamental en mi vida (el cual creí ciegamente que nunca desaparecería) digamos que me encamine hacia un camino por así decirlo incierto, en el cual me convertí en muchas de las cosas que no me gustaban ( y que todavía no me gustan), parece ser que Rousseau tenía razón, y pues bien aunque no es una muy buena excusa digamos que me deje contaminar del mundo al cual no pertenecía ( y todavía dudo que pertenezca), y así me volví; impaciente, facilista, perezoso, orgulloso, inconcluyente y otras cuantas cosas que o si bien no vienen al caso o no las recuerdo (por lo cual supongo que no son de gran importancia).

Entonces ante estos acontecimientos podríamos decir que estaba por  decirlo de alguna manera enfermo, la pregunta era. ¿Enfermo de qué?, la respuesta creo se hizo esperar por mucho tiempo, pero llego, ahora sé que estoy  enfermo por falta de sustancia (y no de caldo de gallina precisamente), me refiero a esa sustancia o substancia interna que nos hace ser quienes somos, es decir estoy enfermo por falta de mi mismo (que casualidad siento que Carl Gustav Jung y Herman Hesse relucen en cada una de mis palabras), pues bien llego la hora de reencontrarme de volver a lo básico es hora de que JuPaBaTo vuelva a JuPaBaTo, y creo que el universo confabula a mi favor.

Por fin después de mucho tiempo ayer volví a viajar con la luna llena sobre si mi cabeza guiándome, protegiéndome, acompañándome aunque no fue la única que lo hizo, creo que alguien en especial también lo hizo (y no me refiero a los demás usuarios del bus y mucho menos a mi compañero de asiento por que iba solo), lo cierto es que la imagen de la luna llena a través de la ventana del autobús me trajo muchos recuerdos de lo que solía ser yo y de lo que esperaba de mi mismo por aquel entonces, durante el viaje dormí muy bien ( cosa que no suelo hacer dentro de un bus gracias a mi compañia eterea) la razón exacta del porque dormí tanto y tan bien no la conozco pero sé que no era por agotamiento o cansancio físico ( tal vez si mental), al acercarme a mi destino final (no hablo de la pelicula) abrí los ojos y me sorprendió un bello amanecer, entre matices dorados, nubosidades y neblinas con un disco radiante naciendo de entre el suelo y las nubes y no pude evitar sonreír y sentirme maravillado al presenciar tal espectáculo y sentí regocijo al saber que por lo menos aquel ser al que inicie a buscar(a mi mismo) aun no ha desaparecido del todo, esa nueva sensación la sentí al llegar a la tierra que me vio nacer y observar una nube gigante de formas muy definidas pero de formas muy abstractas al tiempo, lo más cercano a la imaginación seria un algodón pero esta nube tenía algo más era como una explosión gigante.

Pero al llegar a mi destino descubrí que mi voluntad ya no es muy fuerte, si bien ya termine mi primera tarea (terminar de leer Siddharta), el ambiente nuevamente me asfixia y me contamina intento hacer lo que solía hacer antes pero me es imposible por el momento. Ahora empieza lo complicado debo reencontrarme a mí mismo, sentía ganas de trabajar de dejarme absorber por mis propias metas de terminar lo inconcluso, de cerrar círculos, pero nuevamente estoy enfermo, nuevamente me pierdo entre la basura del mundo, nuevamente empiezo a perder la fe, nuevamente la inseguridad se apodera de mi, nuevamente la pereza me invade, y necesito urgentemente tener de nuevo un reencuentro con migo así sea lo más superficial (por algo se empieza), pero también sé que necesito estar solo retirarme para que todo empiece a fluir, creo que debo empezar por reencontrar una de mis mayores cualidades que es una de las que más falta me hace, debo ser paciente.