Bueno hoy ha sido un buen día y creo que empiezo a sacar conclusiones no sé si apresuradas (espero que no), últimamente he hablado/escrito de muchas cosas no se si de manera muy coherente, pero hoy por lo menos creo ya haber sacado algunas conclusiones, primero que todo la máscara es una entidad protectora que podemos usar de diversas maneras la podemos usar como si fuese una especie de escudo que impide la mezcla de nuestro mundo en imágenes y nuestro mundo imaginado (nuestro aparente mundo real, con nuestro mundo de las ideas), también podemos usar las mascaras como una especie de contra o antídoto contra ese mundo hostil, exterior y muchas veces pasajero es decir muestra algo que no somos, pero refleja al tiempo parte muy importante de nosotros me refiero a nuestros temores (necesito terminar Fobia), de igual forma las mascaras no sirven y siempre son rotas desde el interior por causas ajenas a nosotros ósea el exterior, nada nos defiende de los sucesos externos y estos generalmente tumban nuestras ideas preconcebidas de ese mundo al cual pertenecemos pero nos es ajenos

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Eso por una parte digamos que lo anterior es algo que se intuye pero no se tiene la certeza de eso, es algo que no suena a novedad pero que es importante saber, o por lo menos es importante llegar a esa conclusión por nuestros propios medios, eso implica el saber, ya que podemos aprender todas las teorías pero eso no nos exime de vivir la experiencia, ahora bien tampoco es excusa para no buscar o indagar, si bien anteriormente no sabía que era mejor. Si ser un ignorante feliz o un pensador triste, hoy doy por sentado que un pensador no puede ser triste (si lo existe es porque piensa mal) ya que el aprender conlleva a reconocer el mundo, incluyéndonos en él, y es gratificante ya que el conocimiento no es inmediato, depende del esfuerzo y de las prioridades.

Igualmente aprender nos da una mejor calidad de vida, es decir el saber vivir depende de nuestra aprehensión del mundo y nos da ciertas facilidades para movernos y actuar en él. Nos permite llevar una vida más cómoda dentro de los esquemas impuestos y nos permite apreciar maravillado los pequeños detalles. Hoy por hoy puedo decir “mi niño, mi niño interno aun existe solo está aguardando pacientemente la hora de renacer “.