Antes hable de las tentaciones y creo conveniente seguir hablando de ellas ya que ellas forman parte importante de nosotros, es como diría el señor...??? (Papá de Calvin), forjan nuestro carácter, claro siempre y cuando sepamos manejarlas. Alguien muy inteligente me cito alguna vez a Oscar Wilde quien decía algo así como "la mejor forma de salir de la tentación es entrar en ella". Claro por qué podríamos optar por una posición netamente calvinista (por Calvin y Juan Calvino) donde no importa lo que hagamos siempre seremos redimidos por la fe, es decir donde los actos no importan siempre y cuando tengamos una fe ciega, el problema radica en que el ser humano puede creer en casi cualquier cosa, casi siempre negativa y además según esta lógica la el derecho a ser juzgados justamente, y el derecho a la igualdad de condiciones no aplica, según esta forma de ver las cosas, pero despues de todo esto a mi manera de ver do son más que excusas.

Pero las tentaciones no son malas, existen y lo hacen por algo nos permiten conocernos pero lo importante es no negarlas. es decir son un aspecto negativo pero no un aspecto de negación según Carl Jung los traumas nacen de la negación de esos aspectos negativos de nuestra vida, porque si bien enterramos o encerramos esos aspectos estos no serán conscientes pero si seguirán latentes, y se convertirán en sombras (uno de los principales arquetipos de la teoría psicoanalítica de Jung), pero la idea no es eliminar esta sombra ( porque es algo nuestro y no podemos pretender matarnos de a pedacitos), la idea es solapar opuestos para así poder confrontarlos.
La confrontación ese es el aspecto fundamental de las tentaciones nos permite conocernos cuando logramos confrontarlas, es por así decirlo cuestión de prioridades y sinceridad con nosotros mismos es decir no podemos negar nuestros defectos, no podemos ocultarnos nada pero si podemos disfrazarnos ahora con qué objeto hacemos eso, ¿qué sentido tienen las mascaras?, ¿que pretendemos ser lobos con piel de cordero oculto hipócritamente entre las sombras esperando a atacar? O ¿somos un lobo pretendiendo ser cordero? Es decir ¿Cuál es nuestro motor para portar una máscara?, ¿ocultamos algo?, depues de todo ¿Qué tan fuertes somos y a que conclusiones nos llevan nuestras tentaciones?